Entrevista a Ulises Ramos

Nadia Salif

Trababordo

Web

http://tradabordo.blogspot.com.es/2012/12/entrevista-con-ulises-ramos-editor-en.html

Entrevista con Ulises Ramos, editor en Artemisa Ediciones (Valencia) – par Nadia Salif

1) Nadia Salif. ¿Qué camino siguió Usted para convertirse en editor?

Ulises Ramos. La literatura fue siempre una de mis grandes pasiones pero dedicarme profesionalmente al mundo de la edición fue casi una casualidad. En 2001 comencé a trabajar para una editorial y al cabo de un año decidí que quería hacer las cosas a mi manera. Así nació Artemisa Ediciones.

2) N. S. ¿Podría presentarnos su editorial, Artemisa Ediciones?  ¿Cual es su política editorial? ¿Qué tipo de libro publica?

U. R. Artemisa es una editorial pequeña, una empresa familiar. Publicamos sólo aquello que nos gusta, en particular clásicos de la literatura, aunque también damos oportunidad a narradores y poetas actuales. Cuidamos con mimo todos los aspectos de cada libro.

3) N. S. ¿Cuántas personas trabajan en su editorial? ¿Qué papel desempeña cada uno de ellos? ¿Cuales son las etapas en la producción de un libro?

U. R. En la editorial trabajamos sólo dos personas, mi compañera Marian Montesdeoca y yo. Nosotros llevamos adelante todos los procesos de la edición, desde la selección de originales hasta las campañas de promoción, pasando por el diseño, la maquetación y las correcciones. Esta forma artesanal de trabajar favorece la coherencia de nuestra línea editorial. Nos gusta controlar el proceso completo de producción de cada libro.

4) N. S. ¿Qué le gusta más de su trabajo?

U. R. Lo que más me emociona es el hallazgo de un buen texto que publicar.

5) N. S. ¿Cual es el primer libro que ha publicado?

U. R. Nuestros inicios fueron muy modestos, de modo que lo primero que hicimos al fundar la editorial fue publicar textos propios, El libro de Julia, de Marian Montesdeoca y mi obra Con cierto cuento.

6) N. S. ¿Cómo busca a sus autores? ¿Usted les busca o son ellos quienes contactan con Usted?

U. R. Como la mayor parte de lo que publicamos son textos clásicos, realizamos una labor de investigación continua en busca de obras inéditas en español o descatalogadas. En cuanto a los autores de hoy, casi siempre nos los hemos ido encontrando por el camino,  nos gusta su obra y les proponemos publicar con nosotros. En muy pocas ocasiones hemos publicado textos que nos enviaran de forma anónima.

7) N. S. ¿Cuántos manuscritos recibe al año y cuántos libros publica? ¿Cuales son sus criterios para elegir un manuscrito?

U. R. Recibimos cientos de manuscritos al año a pesar de ser una editorial pequeña. Al principio los leíamos todos pero ya resulta imposible, tendríamos que dedicar todo nuestro tiempo sólo a leer lo que nos llega. Aunque parezca una barbaridad, el primer filtro que pasa cualquier manuscrito es el análisis de la carta de presentación que casi siempre lo acompaña. Si la presentación que hace el propio autor de su obra no está exquisitamente redactada ni resulta interesante,  ni siquiera ojeamos el manuscrito. Sé que este procedimiento puede resultar injusto pero le aseguro que es fiable. De resto, los criterios para elegir un manuscrito no dejan de estar relacionados con nuestros gustos personales, aunque buscamos siempre un excelente dominio del lenguaje, originalidad,  profundidad…

8) N. S. ¿Cuales son sus relaciones con los autores?

U. R. Mi relación con los escritores es diferente en cada caso. Algunos de los autores que hemos publicado se han convertido en amigos para toda la vida, otros, en cambio, terminaron siendo enemigos irreconciliables. La relación entre autor y editor es compleja,  plagada de desconfianzas iniciales, de acuerdos y desacuerdos. Como editor procuro conducirme con delicadeza porque sé que cualquier crítica a una obra es tomada como un ataque personal por parte de la mayoría de los escritores.

9) N. S. ¿Publica traducciones? ¿Cuales son sus relaciones con los traductores?

U. R. En efecto, publicamos muchas traducciones. En mi opinión,  la labor de traducción está infravalorada en España, se le ha prestado poca atención. Me resulta casi ofensivo ver obras excelentes publicadas en traducciones horrendas,  un hecho muy común en el mundo editorial,  al menos en España. No hace mucho compré Moby Dick,  de H. Melville, en una edición de bolsillo de una gran editorial española. La traducción era tan mala y tan llena de errores y erratas que tuve que abandonar su lectura. Estas cosas pasan cuando se da más importancia a hacer un buen negocio que a hacer un buen libro.

10) N. S. ¿A veces tiene Usted que sugerir correcciones a los manuscritos que recibe? ¿Cómo lo hace?

U. R. A menudo. Esa es una de las funciones primordiales del editor. Siempre hay que hacerlo con sumo cuidado, ofreciendo todos los argumentos posibles y atendiendo a los del autor.

11) N. S. ¿Qué opina del libro digital? ¿Piensa que va a sustituir al libro tradicional?

U. R. Para mí, el libro digital tiene sentido cuando se dan determinadas circunstancias, por necesidades de desplazamiento o almacenaje. De resto, creo que no aporta nada nuevo a la lectura, no la mejora ni la facilita. Puede ser una buena opción si se trata de un libro de texto, de cocina o de autoayuda, pero no me veo leyendo a Dickens en formato digital, no aprecio en ello ninguna ventaja. Como a muchos lectores, me gusta sentir el libro entre mis manos, su olor, su tacto… Quizá el libro electrónico sustituya algún día al libro tradicional pero creo que eso no lo veremos en muchos años.

12) N. S. ¿Cómo ve el futuro de su editorial? ¿Cuales son sus planes?

U. R. El futuro de mi editorial es una incógnita. No sé si lograremos atravesar indemnes esta época de crisis. Por ahora hemos optado por reducir el número anual de publicaciones y esperar a ver cómo va todo. De cualquier manera, lo importante es que siga habiendo lectores que aprecien la literatura de calidad y el gozo que produce una buena obra. Lo demás, como mi propia labor de editor, es pasajero.

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Juan Carlos Rex. La monarquía prosaica

Redacción web RTVC

RTVC.es

Canarias

http://www.rtvc.es/noticias/juan-carlos-rex-la-monarqu%C3%ADa-prosaica-92755.aspx

Artemisa Ediciones publica este estudio de Miguel Ángel Aguilar Rancel y Óscar Hernández sobre la imagen de la monarquía española en los últimos cuarenta años.

La editorial canaria Artemisa Editores ha publicado recientemente el libro ´Juan Carlos Rex. La monarquía prosaica´ de los investigadores Miguel Ángel Aguilar Rancel y Óscar Hernández Guadalupe, en el que analizan la imagen de la monarquía española desde la subida al trono de Juan Carlos I el 22 de noviembre de 1975 hasta la actualidad.

Durante casi 800 páginas, sus autores proponen un exhaustivo estudio de aquellos símbolos que definen a la monarquía española -y que la distinguen de las del resto de Europa- y valoran el uso que se hace de aquellos elementos más definitorios en ceremonias y actos representativos. El Palacio Real de Madrid, el protocolo, la relación del rey con las instituciones públicas y privadas del país, así como la proyección de Juan Carlos I más allá de las fronteras españolas.

Sus autores han adelantado a RTVC.es los puntos más destacados de este estudio que consideran pionero entre las publicaciones dedicadas a la monarquía española desde 1975.

¿Qué plantea Juan Carlos Rex?
El libro constituye un estudio académico de cuál es el modelo de imagen y la propia imagen pública y representativa de la actual monarquía, así como de las posibles causas que la han generado, y de sus potencialidades o disfunciones para cumplir con las necesidades de una institución como esa.

Parece que la monarquía española y la figura de Juan Carlos I son temas que generan interés.
Sí, parece que lo hacen, pero creemos que tal vez más desde una óptica amarillista, o abiertamente republicana.

¿Qué distingue a Juan Carlos Rex de otras publicaciones sobre la monarquía y la familia real?
Asombrosamente no existe ningún otro estudio sobre la imagen pública y ceremonial de la actual monarquía, pero tampoco de otros peridos históricos como la Restauración y poco de las actuales monarquías europeas. El rasgo diferencial de nuestro estudio es en cualquier caso un acercamiento histórico de base académica, atendiendo a lo que una monarquía es o debe ser.

¿Cómo surge el proyecto? ¿Editar una publicación de estas características en las Islas es complejo?
El proyecto surgió leyendo el libro del historiador británico Erics Hobsbawm ´La invención de la tradición´. Comparando esa colección de estudios con la realidad de nuestra actual monarquía, que ha hecho dejación casi absoluta de las tradiciones, nos resultó un apasionante objeto de investigación. La edición ha sido tan fácil como satisfactoria trabajando con una de las mejores editoriales españolas y canaria, Artemisa Ediciones.

Hablan de monarquía y tradición ¿echan de menos algo de eso?
Se echa muchísimo de menos la tradición, las tradiciones, los ceremoniales, porque ello son esenciales para los fines de una monarquía: simbolizar la nación, cohesionar a sus pueblos y ser un agente apolítico moderador y un referente estatal ético y estético.

Simbología y monarquía ¿a qué se refieren?
A que las dos funciones esenciales de una monarquía son representar al estado y la nación y moderar las instituciones. La segunda opera peor sin simbología de poder, y la primera sencillamente es inviable.

A su juicio, ¿cómo debe ser la monarquía en el siglo XXI?
Creemos que la monarquía del siglo XXI debe ser como las europeas de después de la II Guerra Mundial, tradicionales en sus formas, con esplendor cuando es necesario, con cercanía cuando es adecuado, éticamente intachables y políticamente neutras insertadas en estados democráticos.

¿Consideran que elementos tan representativos como el Palacio Real de Madrid están infrautilizados?
De forma absoluta. Un palacio no es sólo un edificio, es un símbolo de toda una historia común y además un símbolo artísticamente bello. La Zarzuela es un edificio invisible y vulgar que no simboliza nada a través de la historia o de la calidad arquitectónica.

Título: Juan Carlos Rex. La monarquía prosaica
Autores: Miguel Ángel Aguilar Rancel/ Óscar Hernández Guadalupe
Editorial: Artemisa Ediciones
Año de publicación: 2012
Número de páginas: 795
Idiomas: Español

Entrevista a Miguel Ángel Aguilar Rancel, autor de “Juan Carlos Rex: la monarquía prosaica”: Si la Familia Real no ocupa su espacio, lo ocuparán los políticos

Máximo Córdoba

La Gaceta

Madrid

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/politica/“si-familia-real-no-ocupa-su-espacio-ocuparan-los-politicos”-20121009

Según Aguilar Rancel, el estilo de la Monarquía de don Juan Carlos se caracteriza por una asepsia simbólica y cierta vulgaridad.

Es historiador de la Música -tiene publicados varios trabajos- y desde niño tiene un interés por todo lo que rodea a la Monarquía aunque no pensaba que terminaría escribiendo un tratado sobre ella. Sin embargo, una peculiar concatenación de circunstancias -narrada con todos los detalles en el libro que ha escrito junto a Óscar Hernández- hizo que acabara en sus manos uno de los ensayos del recientemente fallecido Eric Hobsbawm, La invención de la tradición. Tradición, un concepto del que ha prescindido la Monarquía de don Juan Carlos en la práctica totalidad de sus facetas: Un inmenso error, según Aguilar Rancel, para quien una recuperación razonable y dimensionada de cierta representatividad simbólica y una vuelta a las esencias serviría para que la Institución recupere una popularidad y respeto entre los españoles.
-¿Por qué se sitúa la Monarquía actual española en las antípodas de lo que tiene que ser una Monarquía?
-De entrada, está el gusto personal del rey y la reina por la simplicidad. Eso influye. Luego, por parte de ellos y de sus primeros asesores, tal vez había un elemento de cálculo político en el sentido de pensar que un perfil bajo, tanto cualitativo como cuantitativo, haría más popular a la Monarquía. Se han equivocado.
-También había una voluntad nunca ocultada de ruptura con el pasado.
-Pensaron que empezaban ex novo porque había un disgusto con el conde de Barcelona, desde el momento en que don Juan Carlos acepta ser sucesor de Franco a título de rey. Tampoco se puede obviar la ruptura con lo anterior.
-En la Constitución: “Don Juan Carlos de Borbón, heredero legítimo de la dinastía histórica…”
-Y lo es: heredero legítimo del heredero legítimo de Alfonso XIII. También tengo la impresión de que en esos momentos -los inicios de la Transición- los políticos y los asesores de la Casa Real tenían un background franquista; no eran personas vinculadas emocionalmente con la Monarquía. Ni Adolfo Suárez, ni Torcuato Fernández-Miranda, ni Sabino Fernández-Campo.
-¿Cómo actuaban?
-Por realismo y por lealtad política. No sabían lo que era una Monarquía occidental y no creo que les interesase particularmente. Y algunos que han seguido en la Casa del Rey funcionan más como asesores políticos que como oficiales de una Monarquía. Eso ha tenido relevancia en el diseño de un modelo como el que tenemos en este momento.
-¿Qué tiene de franquista el ritual de la Monarquía actual española?
-Se han perpetuado varios rituales.
-¿Como cuáles?
-El día de las Fuerzas Armadas, el día de San Fernando o la Pascua Militar.
-Esta última la creó Carlos III.
-Sí, pero Franco instauró rituales nuevos y desempolvó algunos de la Restauración. Y los monarcas actuales fueron a beber a los que había justo antes, es decir, los rituales de Franco, recuperados o no de la Restauración. Una vez recuperados, se han adaptando al nuevo desarrollo institucional del país. Unos se quedan y otros desaparecen como la celebración oficial de la onomástica real.
-La recepción que se ofrecía en el palacio de Oriente el día de san Juan acabó teniendo un tufillo cortesano (la misma gente, todos los años, y en el mismo sitio), justo lo que don Juan Carlos y doña Sofía querían evitar.
-Esas son los motivos que entonces invocó la Zarzuela y no acertaron. Me parece una bobería.
-¿Por qué?
-Vamos a ver, la Monarquía es una institución pública y tiene que estar en contacto con las élites en el sentido más amplio del término. En todas las monarquías occidentales, y también en la japonesa, varias veces al año el Soberano y su familia se reúnen con representantes sociales: recepciones de Año Nuevo o al Cuerpo Diplomático, por ejemplo. Hay muchas formas para que la Institución que representa al Estado y a la Nación esté en contacto con las élites políticas, económicas y culturales.
-¿Tan importante es seducir a las élites?
-Hay historiadores que afirman que la pérdida de contactos con las élites ha sido decisiva en las caídas de monarquías como la francesa en 1789, la rusa en 1917 o la italiana en 1946. Pasaron a un ámbito de excesiva privacidad. Es una lectura como otra cualquiera pero la Monarquía es una institución pública.
-Usted critica la renuncia a la tradición y la asepsia simbólica, pero está bien en las monarquías en las que no ha habido interrupción. ¿No se imponía en España una ruptura con el pasado en las formas monárquicas?
-No se puede construir una Institución renunciando a lo que es su esencia. En el caso de la Monarquía, se trata de una institución representativa, de carácter moral pero también simbólico. Renunciar a las formas que le dan sentido no lleva a ninguna parte. Es la consecuencia de un cálculo político errado. En el momento en que empezaron a reinar, la gente estaba en situación de esperar un modelo monárquico occidental clásico, como en los Países Bajos o Dinamarca.
-¿Está diciendo que se tenían que haber ido a vivir al palacio de Oriente?
-Sin duda.
-¿Hubiera entendido la sociedad española un hipotético traslado a ese palacio?
-Perfectamente. La gente que no esperaba nada, no lo sé. En cambio, los que esperaban algo, hubiesen apreciado que se instalasen allí: al fin y al cabo, el Palacio Real es la residencia metropolitana de la Monarquía española. Además, hay suficientemente espacio como para hacer unos apartamentos modernos.
-Entonces no solo se alegó la necesidad de un cambio radical de estilo sino también medidas de seguridad.
-Fue una excusa: muchas residencias reales y gubernamentales en Europa están ubicadas en el centro urbano. ¿Problemas de seguridad? Siempre los hay pero se pueden contrarrestar con nuevas medidas.
-El debate resurgió cuando se construyó la actual residencia del príncipe de Asturias: unos dicen que tenía que haberse ido a vivir a un edificio histórico de la Monarquía española; otros, sin embargo, argumentaron que los príncipes de Asturias siempre han innovado en materia arquitectónica.
-Puede. Pero la residencia actual es de un gusto arquitectónico pésimo. Además, supuso un enorme gasto cuando se pudo haber adaptado otros edificios de Patrimonio Nacional. La innovación estaría bien si se tratase de una arquitectura de calidad. Pero es que esa arquitectura no innova nada. Fue otra de las malas opciones que tomó la Zarzuela.
-¿Qué consecuencias ha tenido?
-Supone, entre otras cosas, una suerte de lastre: ¿qué va a hacer el príncipe cuando suba al Trono? ¿Seguir viviendo en ese edificio vulgar o cambiarse a la Zarzuela que también es vulgar?
-Habla de vulgaridad y de asepsia simbólica. Sin embargo, esa sencillez proyectada por los reyes les ha granjeado mucha popularidad; al menos, hasta los últimos escándalos.
-Sí, se ha aducido con frecuencia. Es verdad que les ha funcionado porque lo han vendido como tal. Lo cual no quiere decir que habiendo elegido otro modelo este hubiera sido igual de cordial: un poco de esplendor y de respeto de las formas, cuando las circunstancias lo requieren, no están en absoluto reñidos con la cordialidad. Si eso se presenta de forma normal desde el comienzo, la gente lo hubiera podido aceptar.
-¿No ha servido el modelo de comunicación que se ha venido siguiendo desde 1975?
-Me temo que el modelo -fruto de un cálculo político y de la forma de ser de los reyes- era cortoplacista: ahora se ha visto que España es un país sin monárquicos. Pero no habrá monárquicos sin los signos externos de una Monarquía.
-Hace pocos días, en el acto de entrega de la Laureada de San Fernando, ceremonia tradicional donde las haya, la princesa de Asturias parecía aburrirse.
-Pues tendrá que aprender a no aburrirse. Alguna de sus funciones serán así No debería quedarle otra que ese tipo de funciones tradicionales, por reducidas que sean; algunas tendrá que desempeñar. También las desempeñan el presidente francés o el italiano. Forman parte de las tareas de un jefe de Estado.
-¿Dedica demasiado tiempo el príncipe de Asturias a los foros tecnológicos y poco a actos más propios de la Monarquía?
-No lo sé. En todo caso, la imagen le ha venido dada por la Casa de su padre y el no ha hecho sino insertarse dentro de esa dinámica. Creo que desempeña sus funciones con dignidad, aplomo y cordialidad pero es lógico que no haya adoptado lo que no ha visto.
-¿Qué aportaría esa vuelta a la tradición por la que usted aboga?
-Mucho. Lo que pasa es que con esta crisis no es el momento. Ahora, una recuperación dimensionada -insisto en lo de dimensionada- de tradiciones la gente lo interpretaría en clave de coste. Sin olvidar que es una labor que han dejado pasar durante mucho tiempo. Suponiendo que se lo plantearan -no lo tengo nada claro- no puede ser ahora.
-¿Se podrá?
-En un panorama económico más saneado, se podría, si los nuevos reyes lo consideran oportuno y sí se cuestionan por qué España es un país de juancarlistas y no de monárquicos.
-¿No habría que echar un poco de culpa una sociedad española, pasota y reacia a todo lo que huela a ceremonia a tradición?
-Por eso digo que habría que hacerlo muy poco a poco. España parece algo pasota, sí, pero las poblaciones se convierten un poco a lo que se les acostumbra. Y no cabe esperar de las Monarquías lo mismo que de los políticos.
-¿Y ninguna de las novedades ha aportado algo positivo?
-El príncipe de Asturias, por lo menos, tiene un punto de reserva que evita la excesiva campechanía del rey.
-¿Ha sido contraproductiva la campechanía?
-A largo plazo, sí. Recordemos los graves incidentes -los de las quemas de banderas- de finales de 2009, en los que se dieron unos insultos a la Institución impensables en cualquier otro país europeo. En una de las algaradas, unos manifestantes pusieron boca abajo un retrato del rey en el que se podía leer El Campechano.
-La campechanía puede generar una simpatía o un cariño…
-… a corto o medio plazo, un cariño personal al rey, sí, pero, a largo plazo, le hace perder respeto a la Institución.
-Siguiendo con el respeto, la princesa se queja de que se habla mucho de sus trajes y tacones y poco de su actividad. ¿A qué se debe?
-Puede tener razón pero siempre habrá una prensa a la que le interesará su aspecto y su imagen porque la imagen es parte de la Monarquía. Por otra parte, ¿en manos de qué periodismo está la Monarquía en este momento? De la prensa del corazón.
-O sea, que sobran cronistas sociales y faltan analistas políticos de la Corona como un Nicholas Witchell en la BBC o un Christian Laporte en Bélgica.
-Absolutamente. En las tertulias políticas, los comentaristas hablan de todo pero, como la Monarquía no les interesa, cuando hablan de ella, no saben nada.
-¿No es la Monarquía política al fin y al cabo?
-Sí, por eso tendrían que saber algo. Por otro lado la prensa del corazón es un foro tóxico que se caracteriza por la ignorancia, la desinformación brutal y por la banalización de la Institución. Y eso que los especialistas existen pero no se les llama.
-¿Se debe a la campechanía que la clase política se tome ciertas libertades para con el rey? Hacerle esperar dos horas para comer, como hicieron los presidentes autonómicos en 2005…
-….y además el rey los recibió con carcajadas. Todo un síntoma.
-Esa campechanía también sirvió para meterse a muchos políticos en el bolsillo durante la Transición.
-Es cierto pero me parece que esa variable se ha magnificado esa variable cuando lo importante en el rey es su compromiso con la democracia y su amor a España. Solo con eso, se ha ganado a mucha gente.
-¿Se podrá seguir ganando a tanta gente con tan pocos miembros de la Familia Real en activo?
-Será más complicado por la sencilla razón de que la Monarquía es una institución familiar y si bien cada soberano impone su impronta, tampoco podemos convertirla en algo que no es. Con una Familia Real tan reducida la Corona dispone de menos posibilidades para mostrarse en público. Si la Monarquía no ocupa un espacio, lo ocuparán los políticos.

García Ramos avanza detalles de su próxima novela en la Feria del Libro

Redacción

El Día

Santa Cruz de Tenerife

http://www.eldia.es/2012-06-02/cultura/16-Garcia-Ramos-avanza-detalles-proxima-novela-Feria-Libro.htm

El escritor y Premio Canarias de Literatura 2006 habló de su último libro, El guanche en Venecia, y adelantó que la próxima se adentrará en la historia del mítico buque “Valbanera”, hundido en el año 1919. La feria abierta en el parque García Sanabria de Santa Cruz acogerá hoy la presentación de varios libros.

El escritor y Premio Canarias de Literatura 2006 Juan Manuel García Ramos participó el pasado jueves en la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, que se desarrolla hasta mañana domingo en el parque García Sanabria de la capital.

El autor y catedrático de la Universidad de La Laguna habló sobre su última novela, El guanche en Venecia, publicada el pasado año. Indagó en los motivos que le llevaron a escribirla, en los hechos históricos que la inspiraron y en el perfil de los personajes principales.

En este sentido, reconoció que la novela histórica “nunca fue el género que más me interesó”, si bien, tras esta experiencia, literaria ha renovado su motivación y “amenazó” con volver a mirar al pasado para sentar las bases de su próxima novela Una trama que previsiblemente se ambientará en la emigración canaria a Cuba de principios del siglo XX.

Así, tras adentrarse en el siglo XV y la conquista de Canarias con El guanche en Venecia, García Ramos ha sentido la necesidad de escribir sobre otros hechos históricos, ocurridos más de cuatro siglos después: el hundimiento del buque Valbanera, que zarpó desde Barcelona con destino a Puerto Rico en el verano de 1919 y en el que embarcaron numerosos canarios que emigraban a Cuba, muchos de los cuales perecieron ahogados. Además, Juan Manuel García Ramos señaló que esta historia “conecta con mi vida y mis antepasados, pues mi abuelo, al que llamaban Zahorí, viajaba en este barco”.

El programa previsto para hoy en la feria, que llega a su penúltima jornada, arrancará a las 11:15 horas con la presentación del volumen Historia Contemporánea de Canarias, de Agustín Millares Cantero, Francisco Quintana y Miguel Suárez Bosa, editado por La Caja de Canarias. A continuación, a las 12:00 horas, Cecilia Domínguez Luis hablará de Los niños de la lata de tomate (Alfaguara) y hora y media después Quintín Alonso charlará con Ánghel Morales sobre su poemario Versos caídos (Aguere-Idea). Completan la mañana los talleres de ilustración y los “Poemas y cuentos para imaginar”.

Por la tarde, a las 17:00 horas, Carlos Álvarez hablará sobre “Canarias en la novela negra de la Transición”, en torno a novelas de Vázquez Montalbán y David Serafín.

Seguidamente, será Javier Hernández quien presentará el libro El fondo de los charcos (Baile del Sol) y a las 19:00 horas la editorial 23 Escalones dará a conocer Práctica y Teoría (marica). Homenaje a Paco Vidarte, de varios autores, a cargo de Kateryn Lorenzo.

Jardín de brujas. Apuntes para una novela, de Ernesto R. Abad (Diego Pun) será el último libro presentado en esta jornada que concluirá con música, de Little big rebel and his rocking band.

García Ramos avanza las claves de su próxima novela en la Feria del Libro tinerfeña

Gabinete de prensa

Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias

Santa Cruz de Tenerife

http://www.gobiernodecanarias.org/noticias/?module=1&page=nota.htm&id=149279

El escritor y Premio Canarias de Literatura se adentrará en la historia del mítico buque Valbanera, hundido en 1919

El guanche en Venecia, su última publicación, centró la charla de ayer jueves sobre la trama y los pormenores de su edición

Juan Manuel García Ramos fue ayer jueves uno de los grandes protagonistas de la 24ª Feria del Libro tinerfeña. Su última novela , El guanche en Venecia, publicada el pasado año, centró una charla en la que el Premio Canarias de Literatura 2006 indagó en los motivos que le llevaron a escribirla, en los hechos históricos que la inspiraron y en el perfil de los personajes principales. El autor tinerfeño reconoció que la novela histórica “nunca fue el género que más me interesó”, si bien, tras esta experiencia, literaria ha renovado su motivación y “amenazó” con volver a mirar al pasado para sentar las bases de su próxima novela Una trama que previsiblemente se ambientará en la emigración canaria a Cuba de principios del siglo XX.

Así, tras adentrarse en el siglo XV y la conquista de Canarias con El guanche en Venecia, García Ramos ha sentido la necesidad de escribir sobre otros hechos históricos, ocurridos más de cuatro siglos después: el hundimiento del buque Valbanera, que zarpó desde Barcelona con destino a Puerto Rico en el verano de 1919 y en el que embarcaron numerosos canarios que emigraban a Cuba, muchos de los cuales perecieron ahogados. Además, Juan Manuel García Ramos señaló que esta historia “conecta con mi vida y mis antepasados, pues mi abuelo, al que llamaban Zahorí, viajaba en este barco”.

Para explicar su incipiente incursión en la novela histórica, el escritor contó a los asistentes a su intervención los pormenores de su última publicación, El guanche en Venecia, desde el porqué de escribir sobre esta parte de la Historia hasta las cuestiones que rodearon la edición de la propia obra. Para empezar, “la Historiografía Canaria de todas las conquistas son todas escritas por los propios conquistadores, nunca desde el punto de vista de los conquistados”, lo que explica su interés por meterse en la piel “del pueblo alzado”.

Basada en hechos investigados y publicados por el profesor e historiador Antonio Rumeu de Armas (1912-2006), sobre la estancia del Mencey Bencomo en Italia, lo que motivó definitivamente la escritura de El guanche en Venecia fueron varios intereses creativos. Por un lado, “profundizar en la impresión sentida por Bencomo al pasar de un Tenerife prácticamente neolítico a la ciudad más esplendorosa del Renacimiento Italiano”, algo que el autor define como “un salto al vacío, como si nosotros nos trasladáramos ahora, de repente, al año 3000”.

Esta necesidad de indagar en el sentimiento de impacto del protagonista constituye un desencadenante para escribir El guanche en Venecia, que entronca con otra de las motivaciones de las que habló García Ramos: los frescos que hay en las paredes del Ayuntamiento de su La Laguna natal, observados por el autor desde su niñez, que representan a los menceyes llegando a Soria en 1496. “Siempre me inquietó el aspecto totalmente aborigen de los guanches, en contraste con los otros personajes de los frescos”.

La literatura como ilustradora de la Historia

Otro de los desencadenantes para escribir El guanche en Venecia se encuentra en las ganas q García Ramos de fantasear sobre un final diferente para el Mencey, del que se dijo que falleció “de nostalgia” en Padua. “En mi novela hago regresar a Bencomo a Canarias”, recalcó y, además, aprovecha esta fase de la novela, el periplo de vuelta a las Islas del protagonista “para crear un ambiente muy verosímil en el que se describe con bastante detalle cómo era la actividad comercial de la época en el Mediterráneo y Norte de África, el contexto en el que Bencomo vive de camino a su tierra”. En este punto el Premio Canarias recordó lo importante que es la literatura en la historiografía. “La literatura es la perfecta ilustradora de la Historia. Por ejemplo, lo que más nos ha ayudado a conocer el siglo XVII español es la lectura de El Quijote, y cuántos nos hemos adentrado en la historia de América Latina a través de la obra de García Márquez”, apostilló. […]

El Parque se llena de historias

Almudena Cruz

La Opinión de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife

http://www.laopinion.es/tenerife/2012/05/26/parque-llena-historias/415270.html

La próxima semana, el Parque García Sanabria recibirá la visita de tres Premios Canarias de Literatura: Juan Cruz, Juan Manuel García Ramos y Luis Alemany. El primero acompañará al granadino Luis García Montero en una charla sobre la memoria literaria. García Ramos disertará sobre su libro El guanche en Venecia y Alemany, el último en recibir la distinción del Gobierno de Canarias, protagonizará la jornada del próximo viernes con su charla Malditos escritores canarios.

Los jóvenes autores canarios protagonizarán la Feria del Libro de Santa Cruz

EFE

Canarias7

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?Id=262304

La nueva generación de poetas y narradores canarios será la protagonista de la XXIV Feria del Libro de la capital tinerfeña, en la que los jóvenes creadores estarán acompañados de la experiencia de los Premios Canarias de Literatura, entre ellos el último distinguido con el galardón, Luis Alemany.

La Feria, que se inaugurará este viernes en el parque García Sanabria y se prolongará hasta el 3 de junio, contará con la participación de 56 autores, que presentarán 35 títulos publicados por veintidós editoriales en un área dividida entre 39 puestos y tres grandes carpas, entre ellas una institucional.

Entre otros actos, el 30 de mayo, Día de Canarias, habrá un diálogo sobre “La memoria literaria” entre el Premio Canarias Juan Cruz y el poeta Luis García Montero, mientras al día siguiente otro escritor galardonado con la máxima distinción de las letras canarias, Juan Manuel García Ramos, disertará acerca de El guanche en Venecia. […]