La obra «i-dentidad canaria. Los antiguos» analiza la construcción de la canariedad

Redacción

Diario de Avisos

Santa Cruz de Tenerife

http://www.diariodeavisos.com/epoca1/2005/04/18/noticias/cultura/P85443B.html

i-dentidad canaria. Los antiguos es el título de la última publicación de Artemisa Ediciones, un libro de autoría compartida que aborda desde una perspectiva crítica un tema candente y de enorme relevancia social como es la construcción de la canariedad.

La obra, formada por una colección de artículos de investigación de carácter divulgativo, tiene como objetivo informar a la sociedad canaria de cuáles son los pormenores veraces -al menos históricamente demostrables- de los llamados símbolos de la identidad canaria. Lógicamente, y tratándose de investigaciones históricas, el volumen no aborda ni mucho menos todos y cada uno de aquellos símbolos, antes bien, inicia una colección denominada i-dentidad de la que esta obra es la primera entrega.

Debido a la avalancha de investigadores universitarios especialistas en la prehistoria de las Islas interesados en participar en la edición, esta primera entrega se convirtió en un monográfico, de ahí el subtítulo de la obra: Los antiguos.

En este sentido, Artemisa Ediciones tiene previsto dar a conocer el segundo volumen en otoño, el cual abordará cuestiones de carácter más contemporáneo relacionadas con los procesos de construcción de la identidad canaria.

Estructura 

i-dentidad canaria. Los antiguos se caracteriza por su carácter crítico en el sentido más riguroso del término. Todos los autores que participan en la obra son especialistas en las materias que analizan, investigadores de reconocida solvencia pertenecientes al ámbito académico canario que separan, a través de sus indagaciones científicas, “el grano de la paja” en los temas tratados, divulgando conocimientos históricos fundamentados.

Así, Juan Francisco Navarro Mederos, profesor titular de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, lleva a cabo un recorrido a través de la arqueología y los aborígenes en la construcción de una identidad canaria. También, los arqueólogos Javier Velasco y Verónica Alberto, licenciados en Historia por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, así como Cristo M. Hernández, por la institución lagunera, tratan la construcción interesada de discursos históricos sobre los aborígenes canarios.

Sergio Baucells Mesa, doctorando por la Universidad de La Laguna, aborda el polémico tema de la supuesta colonización fenicia de las Islas. El reconocido profesor Antonio Tejera Gaspar, catedrático de Arqueología, y Jesús Giráldez Macía, doctorando en Historia por la UNED, llevan a cabo una aproximación minuciosa a los aspectos más importantes de la controvertida cuestión Tindaya.

Emilio Alfaro Hardisson, recientemente fallecido, desmonta la presencia árabe en las Islas antes de la conquista.

El volumen, que pretende recuperar “lo canario”, también cuenta con la participación del egiptólogo Miguel Ángel Molinero Polo, profesor de Historia Antigua de la Universidad de La Laguna que estudia la cuestión de las pirámides de Güímar. Igualmente, Marian Montesdeoca, doctoranda en Historia por la Universidad de La Laguna, trata la supuesta idolatría guanche bajo el título La religión de arena: la idolatría guanche y la Historia.

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Santa Cruz de Tenerife durante la Primera Guerra Mundial, por Julio Yanes

Redacción

Pásalo

Santa Cruz de Tenerife

Dentro de la colección Árbol de la Ciencia, Artemisa Ediciones publica un nuevo título, Santa Cruz de Tenerife durante la Primera Guerra Mundial. En el prólogo, de Ricardo Martín de la Guardia (Universidad de Valladolid), recuerda que en el verano de 1914, tras estallar la guerra, el gobierno español presidido por Eduardo Dato declaró “la más estricta neutralidad”, postura que aceptaron las demás fuerzas políticas con la excepción del Partido Radical de Alejandro Lerroux. Pronto, sin embargo, comenzarían a sufrirse en los distintos sectores sociales las consecuencias económicas del conflicto, lo que desencadenaría una crisis social en 1917. Dentro de ese marco cronológico, Julio Yanes sitúa su foco de atención en Santa Cruz de Tenerife, capital de un archipiélago canario volcado durante los primeros años del siglo veinte en el floreciente comercio de exportación de tomates, plátanos y papas, cuya demanda se redujo bruscamente con motivo de la conflagración.

El autor, doctor en Historia y periodismo por la Universidad de La Laguna, explica que el proceso investigador comenzó con el vaciado de cinco diarios de la época: El Progreso, Gaceta de Tenerife, La Prensa, La Opinión y El Imparcial, lo que unido a otras fuentes (estadísticas, boletines oficiales, bibliografía, etc.) le permite caracterizar las vivencias cotidianas de la población durante la Primera Guerra Mundial.

I-dentidad canaria. Los antiguos, el dedo en la llaga

Redacción

Pásalo

Santa Cruz de Tenerife

Artemisa Ediciones se ha embarcado en un proyecto que combina el ensayo con la literatura para todas las edades. En esta ocasión, y por la polémica que ya ha suscitado en el ámbito académico, reproducimos la portada y el prólogo de su primer volumen sobre la i-dentidad, con artículos de Juan Francisco Navarro, Javier Velasco, Verónica Alberto, Cristo M. Hernández, Sergio Baucells, Antonio Tejera Gaspar, Jesús Giráldez, Emilio Alfaro, Miguel Ángel Molinero y Marian Montesdeoca.

Prólogo

Este libro reúne un conjunto de artículos cuya temática gira en torno a la identidad canaria. Los autores de los trabajos son, sin excepción, investigadores de reconocida cualificación académica y, además, personas comprometidas con la realidad social y política del mundo en el que viven.

Este volumen, subtitulado Los antiguos, que se dedica en exclusiva a los canarios que habitaban las Islas antes de la colonización europea, pretende ser el primero de una serie de publicaciones del mismo tipo denominada I-DENTIDAD CANARIA. El nombre de la colección responde al objetivo principal de la serie: informar sobre la identidad canaria.

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua recoge, en su vigésima segunda edición, en su acepción segunda, el siguiente significado para la palabra identidad: “F. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que la caracterizan frente a los demás”. Canarias. como cualquier comunidad (2. f. “Conjunto de las personas de un pueblo, región o nación”, DRAE) posee su propia identidad, condicionada, fundamentalmente, por los procesos históricos que ha experimentado.

Hoy, sin embargo, la historia de Canarias parece haberse convertido en un relicario de diferencias. Desde la transición democrática y, especialmente, a partir de la llegada al poder de los llamados, grupos nacionalistas, estamos asistiendo a una búsqueda convulsa de rasgos distintivos de Canarias. El origen de este proceso podría explicarse, en buena medida, como una reacción ante el centralismo uniformador que promovió la Dictadura.

Sin embargo, ya estamos lejos de tales orígenes y la promoción de la cultura canaria se constituye en el ingrediente esencial de los discursos y las actuaciones de nuestros políticos nacionalistas, discursos que han llegado a generalizarse, incluso, al conjunto de la clase política canaria. Ante los problemas sociales de las Islas se corre la cortina de humo de la canariedad, presentada como panacea.

A priori, esta recuperación de lo canario podría parecer inocua e incluso deseable, pero la manera en la que se promueve esta búsqueda de la identidad es, cuando menos, cuestionable, por las siguientes razones:

PRIMERA: se descontextualizan, se malinterpretan e incluso se inventan los elementos de la cultura, muchas veces con la intención de escribir un pasado que nunca existió. Este falseamiento de la Historia se hace, casi en todos los casos, contra los criterios de los especialistas en las materias concretas que son objeto de exótica divulgación.

Las pirámides de Güímar, los canarios fenicios y su Piedra Roseta o el ídolo guanche (el Guatimac) son sólo algunos ejemplos de este tipo de distorsiones históricas sobre nuestro pasado que ocupan posiciones museísticas destacadas, convirtiéndose, así, en símbolos oficiales de la identidad canaria. El conjunto de la población, que no está especializado -ni tiene por qué- en la historia de las Islas, ve cómo se le ofrece en bandeja un pasado espurio que no le queda más remedio que asumir.

SEGUNDA: la identidad canaria actualmente patrocinada por las autoridades se fundamenta en una realidad socioeconómica extinta, de modo que se impone una cultura fósil a la vez que se impulsan políticas de desarrollo económico basadas en el turismo que entran en clara contradicción con el propio discurso identitario. Los cambios experimentados por la sociedad canaria bajo el desarrollismo están acabando progresivamente con la cultura heredada y, por eso, resulta paradójico que quienes han contribuido decisivamente a tan acelerado cambio socioeconómico sean los que nos inviten a colgarnos la pintadera al cuello y se nos presenten corno los defensores de la tradición.

TERCERA: la identidad canaria es un lucrativo negocio. Alrededor de una serie de símbolos de canariedad se implementa todo un merchandising de lo nuestro y diversas iniciativas, tanto públicas como privadas, que se concretan en exposiciones millonarias organizadas en torno a nuestros orígenes culturales (Fortunatae lnsulae), parques etnográficos que falsean la historia de las Islas (Güímar), parques arqueológicos planeados en torno a elementos de la cultura que esconden dudosos intereses empresariales y conducen a la destrucción de entornos naturales y culturales de Canarias (Proyecto Tindaya)… En definitiva, empresas de identidad que poco tienen que ver con la recuperación de la Historia de las lslas.

Los trabajos que componen este libro inciden, pues, en éstos y otros aspectos de la identidad canaria, y pretenden divulgar conocimientos históricos fundamentados en la investigación científica frente a tanta canariedad construida a golpe de intereses económicos y políticos.