Relatos cortos sobre momentos sublimes de lo cotidiano

Redacción

El Día

Santa Cruz de Tenerife

«Supongo que todos tenemos nuestros defectos, así que yo no debo avergonzarme por lo que me ocurre algunas noches de luna llena cuando hace mucho calor porque todos tenemos nuestros defectos. Yo odio el calor. El calor es lo más molesto del mundo porque te hace sudar y la camisa se te pega a la espalda y el pelo se te pone pegajoso y entonces sí que me avergüenzo porque empiezo a sudar mucho y aparece un asqueroso cerco bajo mis brazos y sé que huelo muy fuerte y las mujeres se apartan y la gente se hace señas en el autobús. Eso me pasa desde pequeño en la escuela cuando se acercaba el verano lo pasaba muy mal porque todos los chicos se reían de mí y me gastaban bromas y me llamaban el apestoso». Éste es un pequeño extracto de Ánimo, valor y miedo, obra compuesta por once relatos cortos.